TLos esfuerzos de Amnistía Internacional (AI) por denunciar los abusos contra los derechos humanos y la explotación laboral de decenas de personas, en su mayoría extranjeras, que trabajan en Qatar para albergar la próxima Copa del Mundo están comenzando a dar resultados positivos.

Recientemente, un informe de AI titulado “Piensan que somos máquinas” que surgió de los testimonios de 34 inmigrantes que trabajaban o habían trabajado para ocho empresas de seguridad en Qatar –tres de las cuales habían brindado servicios para torneos de la FIFA–, señaló que un gran número de personas trabajaban hasta 12 horas diarias sin descanso durante meses e incluso años, a pesar de que la legislación de este país impone un máximo de 60 horas semanales.

Explotación extrema

También se mencionó que la explotación laboral en el territorio de Qatar llega hasta imponer multas a quienes abandonan su lugar de trabajo para ir al baño, lo que no debería ocurrir más.

En ese sentido, se creía que las revelaciones no resonarían en el país, que alberga uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, ya que los casos de explotación se han minimizado durante años.

Sin embargo, la historia dio un giro completo porque los organizadores de la Copa del Mundo aceptaron las alegaciones anteriores pero aseguraron que las anomalías fueron provocadas por tres subcontratistas cuyos contratos ya fueron rescindidos.

“Se constató que tres empresas no habían realizado correctamente sus funciones en varias áreas. Estas infracciones fueron totalmente inaceptables y llevaron a la implementación de una serie de medidas, incluida la colocación de los contratistas en una lista de vigilancia o lista negra, para evitar que trabajen en el futuro para evaluar proyectos, incluida la Copa Mundial de la FIFA, antes de que esos contratistas sean informados. al Ministerio de Trabajo para una mayor investigación y acción punitiva”, dice parte del texto de un comunicado emitido por el Comité Organizador de Qatar 2022.

Negligencia de la FIFA

Por su parte, Stephen Cockburn, director del programa de justicia económica y social de Amnistía Internacional, mencionó que contrario a lo que se dice en Qatar, la explotación laboral continúa sin que la FIFA tome acción alguna.

“A pesar del progreso que Qatar ha logrado en los últimos años, nuestra investigación sugiere que los abusos en el sector de la seguridad privada, que tendrá una demanda cada vez mayor durante la Copa del Mundo, siguen siendo sistemáticos y estructurales.

La FIFA debe concentrarse en hacer más para prevenir abusos y presionar a Qatar para que implemente mejor sus reformas y haga cumplir sus leyes”, dijo.

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